LA PAZ.- El liderazgo del presidente boliviano Evo Morales, casi indiscutido en el último quinquenio, será sometido a prueba mañana en unas elecciones judiciales que constituirán una suerte de plebiscito sobre la gestión del mandatario indígena izquierdista. El político más ganador en la historia del inestable y empobrecido país -con seis triunfos consecutivos en las urnas en menos de seis años- vería cuesta arriba sus aspiraciones de una segunda reelección dentro de tres años si tropieza con un rechazo mayoritario a la elección de jueces, advirtieron analistas.

Los bolivianos están convocados a elegir, por primera vez mediante sufragio universal, a los 28 miembros de los cuatro tribunales nacionales, pero la disputa central no será entre los 116 candidatos sino entre el Gobierno, que llama al voto válido, y la dispersa oposición que impulsa el voto nulo.

La votación es obligatoria, por lo que nunca hubo una participación ciudadana menor al 60 %. Para este proceso no se conocen sondeos de intención de voto y el mayor obstáculo parece ser la marcha indígena antigubernamental que parecía debilitarse ayer. "Sin duda se verá un voto negativo en estas elecciones. Este voto nulo, el de rechazo, quitará legitimidad a las autoridades elegidas", dijo el analista y profesor universitario Carlos Cordero. Basó su pronóstico en una combinación del desgaste de Evo, quien gobierna desde enero del 2006; la campaña opositora contra el supuesto propósito "hegemónico" de la elección judicial y una ola de solidaridad con la marcha indígena que rechaza la construcción de una ruta amazónica.

Morales aceptó el carácter plebiscitario de la elección y dijo en las ruinas precolombinas de Tiwanaku que confiaba en "derrotar la conspiración de toda la derecha neoliberal con una mayoría del pueblo en las urnas".

Jorge Lazarte, profesor de universidades europeas, advirtió que la protesta indígena (dura ya dos meses) y un eventual fracaso de la elección de jueces, podrían marcar "el principio del ocaso" de Morales.

El liderazgo del también dirigente principal de los productores de coca ya fue puesto en entredicho a fines del año pasado por una ola de protestas populares que lo forzó a dejar sin efecto un alza de hasta un 84 % en los precios de los combustibles, agregó el docente.

Son razones suficientes para aguardar con expectación la consulta popular. (Reuters)